domingo

CAPITULO 4

Y que mas podía pensar, mi cabeza gritaba diciendo NO NO Y NO, porque tengo tan mala suerte, porque tenía que ser a fuerzas Alan y no otra persona, eso me ponía furioso, de hecho tenía ganas de irme a mi casa y dejar sola a Jennifer, ella me volteo a ver y me dirigió a mí con una pequeña sonrisa nerviosa:

-¿En serio no te sucede nada?

-No nada, solo me sorprendí que el chavo con quién andas es Alan, pero ¿desde cuándo fue que se conocieron?, ¿porque no me habías dicho su nombre?

-Hay ya por favor no es para tanto, ya mejor ahí que esperar a que vengan de hecho va a traer su mejor amigo.

-Deja adivinar, alguien que juega en el equipo de basquetbol ¿no?

-No de hecho va en otro grupo, en otro salón, no todo el tiempo están juntos, y quiere aprovechar esta ocasión para conversar, ya deja de ponerte nervioso, yo sería el que debería de ponerme nerviosa ¿no crees? – me miraba sarcásticamente.

No podía de dejar de comerme las uñas, estaba muy nervioso, ¿qué me iba a preguntar?, ¿que me iba a decir?, ¿nos dirigíamos la palabra?, ¿nos voltearíamos a ver tan solo un segundo?, ¿fingiríamos que no existimos?, eran tantas la preguntas que ninguna podía tener una respuesta acertada, que podría hacer yo, no tenía ni idea, y peor aun ¿quién sería el amigo que acompañaría a Alan?

Aun no han llegado, ¿será que Alan dudaría que yo soy el amigo de Jennifer y por eso no quiere llegar la cita?, es lo más que puede parecer, de hecho es lo más obvio, pero por que tardaría tanto, de hecho si manejarían en coche calcularía que no tardarían ni solo 10 minutos, todo esto me ponía la piel de gallina. No podía mas contener mis nervios y me dirigí a Jennifer con brusquedad:

-Oye, iré a la tienda, creo que comprare algo, ¿me quieres acompañar? ¿O te traigo algo?

-Pero por qué quieres comprar algo de la tienda si aun compraremos cosas en el cine-me vio con una mirada burlona que ya me empezaba a fastidiar-Mejor espérate, te juro que ya no tardaran en llegar, ¿oye el no es Alan? Sí es él, ya viene.

Cuando dijo que llegaba con ese sonido tan fuerte en su voz, no pude reaccionar en voltear a verlo, de hecho sentí como mi corazón se paro por solo un segundo, todo iba lento, como si fuera una película de acción, quise encontrar su mirada con la de él, pero aun no lo encontraba, toda esa gente me hacía que alcanzara a distinguir su cuerpo, no podía ver nada, hasta que al final de la calle pude apreciar como un suéter negro cubría todo su cuerpo, con unos jeans de color blanco, además que traía una pequeña mochila blanca con un pequeño logotipo que no pude entender, eso me hizo sentir algo nervioso y también a la vez me hizo sentir con una excitación placentera porque me gusto todo lo que tenia puesto. El estaba un lejos y trataba de observar si sus ojos estaban viendo directamente hacia a mí, pero no era así, estaba con las de Jennifer, esos pequeños ojos se veían con claridad que la respuesta clara era en encontrarse con ella, sin importarle que yo estaba allí.

Aun estaba aturdido, poco a poco se venía hacia nosotros, pero después aun mi corazón iba a latidos mas fuertes cuando trate de ver quién era ese acompañante tan esperado que aun seguía tratando de razonarlo en mi mente, no lo podía ver bien, aun esa gente estaba parada ahí, pero tuve la sensación de que ese rostro ya lo había visto, si ese rostro se me hacía muy familiar, de hecho que ese rostro me parecía muy angelical, ese rostro era como la de… ¿Gabriel?

-Gabriel, Alan- Jennifer se les acercaba a ellos con pasos muy rápidos- que bueno que están aquí, ¡ya era tiempo! además creo que ya está por empezar la película.

-Si eso es lo que parece-empezó Alan mientras aun no seguía viéndome, de hecho me ignoraba-pero pues ya llegamos justo a tiempo, es que mi amigo aun no estaba listo, así que decidí en esperarlo, ¿verdad?- su mirada se dirigió con la de Gabriel aun sin mirarme a mí.

Gabriel no respondía a la pregunta que le entablo Alan, es cuando me di cuenta que Gabriel me estaba observando detenidamente, su mirada me hizo sentir un poco incomodo, de hecho lo tuve que estar esquivando y tratar de estar viendo en otro lado para que no me desmayara en medio de la plaza, su mirada me hacía sentir como mariposas en el estomago, es tan hermoso, sus ojos, sus labios carnosos, su cabello, es todo un ángel…

-¡AUCH!-grite en medio de la hipnosis.

-Pues no respondes a lo que te dije- Jennifer me había pellizcado mi brazo- ya deja de estar pensado en otra cosa, ¿Cuál película quieres ver?

-Por mí no hay ningún problema-mentí-eligen la que gusten.

-Yo diría que-empezó hablar Gabriel-una de terror, me gustan como la gente les empieza a salir sangre cuando los atacan los “monstruos”.

-¡CALLA!-respondió Alan-mejor una de amor, llevo mucho tiempo que no veía una película así, ¿Qué dices corazón?-empezó a acariciar el cabello de Jennifer.

-Pues no es una mala idea, ¿Qué dices?- se dirigió hacia a mí- ¿te gustaría ver una película así?

Aun no respondía a la reacción de la voz de Jennifer, solo estaba observando cómo me afectaban desde muy dentro de mi corazón las acaricias que hacía Alan hacia ella, me dolían mucho, me sentía muy destrozado, quería voltear hacia los letreros que estaban puestos en las paredes del cine en donde estaban escritas los nombres de las películas, pero me hacía imposible, me sentía perdido…

-Creo que esté no quiere entrar al cine-Habló Gabriel.

-¡No!, es que la verdad…como que esa película se ve aburrida, mejor vemos otra cosa.-aclare las cosas para que no se viera mi sentimiento hacia Alan.

-Pero yo quiero ver esta película-hablo Alan de manera agresiva.

-¡Mira!, mejor hacemos una cosa sencilla-empezó hablar Gabriel con un tono agradable-Si él no quiere entrar al cine, lo puedo acompañar a ver la plaza mientras ustedes entran a ver la película, ¿Qué dicen?

Eso me hizo sentir atónito, como era posible que el respondiera a eso, al mismo tiempo que termino de hablar, me lanzo un pequeño guiño en sus lindos ojos, esos ojos azules que podías confundir con el tono del cielo, esa luz como el reflejo del mar, esos ojos…

-Pero la idea era verlos todo juntos-empezó a protestar Jennifer

-Sí lo sé Jennifer- empecé a hablar- pero es que la verdad no tengo humor para ver la película, mejor me echare una vuelta por la plaza, quizás te compre algo.

-¿Me vas a comprar algo?-empezó a dar saltitos en el piso-Entonces si ve, ¡corre!-empezó a lanzar una pequeña carcajada.

-Entonces así se hará-me empezó a hablar Gabriel-te acompañare.

-Bueno pero entonces en ¿dónde nos veremos?-empezó a preguntar Jennifer.

-Estaría bien si nosotros les marcáramos por el celular, aun tengo crédito, les llamaremos cuando ya salgamos de ver la película-Alan ya empezaba jalar a Jennifer.

-Si está bien-respondí.

-Adiós, nos vemos luego y cómprenme algo ¿he?-nos empezó a gritar Jennifer a Gabriel y a mí.

Mientras veía de lejos a Jennifer y a Alan en la puerta de la sala de cine, no podía pensar en que Gabriel estaba lado de mí, era algo increíble, no pensaba en que el aun así seguía a mi lado, quería preguntarle algo, pero la verdad no tenia las fuerzas de voluntad para dirigirme hacia él, hasta que de pronto empecé a escuchar que Gabriel estaba riéndose muy bajo como si estuviera riéndose a sí mismo.

-¡Qué bueno que dijeras que no querías entrar a ver la película!-se acerco hacia a mí-¡Es un poco molesto ver a una pareja de enamorados a lado tuyo mientras ves una película de “amor”, ¿no crees?

-Sssss-ííííí- tartamudeaba aun cuando trataba de que mi voz sonara delo más fuerte para que me entendiera.

-Bueno ya que dejamos de ser sus prisioneros, ¿Qué quieres hacer? ¿Quieres ver algo en especial?

Aun estaba boquiabierto por la manera en que me hablaba, era él en verdad en quien me hablaba, aun sentía como mis pies me temblaban pero trataba de tener los pies firmes para no caerme hacia él, aunque no era mala idea que digamos.

-¿Estás bien?- aun acercándose más hacia mí-¿Por qué no me respondes?

-No, si te estoy escuchando, solo que la verdad no se en donde ir, creo que hoy no es mi día.

-¿Y eso?-levantando las cejas cada vez que pronunciaba con sorpresa las palabras-¿acaso porque yo te estoy acompañando? ¿Se trata de mí?

-¡No! Claro que no-mentí.

-¿Entonces cuál es el problema?

-No lo sé-suspiré-es que…

-Sí es así como tú dices-poco a poco estiro sus brazos hacia su cabeza-te propongo una idea.

-¿idea? ¿Cómo qué clase de idea? – lo miré hacia los ojos, aún no quería despegarme de ellos.

-Mientras ellos están viendo una película de amor, nosotros vemos otra película, ¿Qué dices?

-Aaaa-hhhh-hhh-aun estaba por colapsarme en el pasillo por la invitación que me enviaba Gabriel.

-Tenía por entendido que quería ver una película de ¿miedo?, quizás podríamos ver, mmm…, que te parece “La habitación secreta”, dicen que está muy buena, bueno según eso lo escuche en la televisión-lancé una sonrisa.

-No me parece mala idea-sonreía también como respuesta a mi reacción.

-Entonces mientras tú compras las palomitas, yo iré por los boletos, ¿está bien?

Trataba de poner atención a las compras que hacía, pero la verdad en pensar de que vería una película con mi amor platónico, eso me hacía sentir latir mi corazón a mil por hora, era algo inexplicable, pero lo deseaba sentir, aprovechaba cada sensación que hacia transmitir mi cuerpo y paralizaba mi mente, ni sabía que aun la cajera me preguntaba que comprar.

-¿Oye?- un pequeño susurro se deslizaba por mi oído- ¿No deberías de decir dos bolsas palomitas por favor?

-¿he?-trataba de mirarlo, pero su susurro me hizo paralizarme de nuevo, era muy acogedor escuchar su voz.

-¿Pues en que tanto piensas? ¿Por qué parece que tu cuerpo está aquí pero tu mente está en otro lado?

-Es que estaba pensando en…-de pronto en un instante estuve por asomarme sus ojos, y vi con claridad que esos ojos estaban a la dirección de mis ojos de tal forma que expresaban conmoción hacia a mí, como si Gabriel estuviera poniendo atención a cada palabra que yo pronunciaba, como si una parte de él intentaba querer saber más de mí, no lo sé-es mejor que nos apuremos-me precipite en decirlo lo más rápido posible para que sus ojos no me tragaran por completo.

-Sí claro-me miro confundido.

Estábamos subiendo por las pequeñas escaleras que estaban a lado de los asientos de la sala, estaba por irme al medio de la fila, pero de pronto vi que Gabriel me dirigía hasta la parte de atrás.

-¿Atrás?-le dije.

-Si es que la verdad a veces es incomodo que otras personas te estén mirando cuando…-empezó a inquietarse un poco.

-¡Ah! Claro no te preocupes-intentando ir a su ritmo me dirigí hacia los asientos de atrás.

-¿Aquí está bien?-le dije.

-¡Perfecto!-me respondió con una pequeña sonrisa.

No sé cuánto tiempo fue que paso la película, pero fue toda una eternidad y la verdad eso fue lo que más me gusto, no tuve ni la mínima idea de que se trataba la película, y no me interesaba, tampoco no me acordaba cuando fue el último sorbo que tome de mi refresco, y eso tampoco me importo, ni el ultimo bocado de palomitas, lo que sí recuerdo son las miradas que intercambiábamos entre Gabriel y yo, esas miradas juguetonas cuando teníamos el presentimiento de que algo estaba por suceder en la película y que era muy seguro que la gente de la sala estaban por gritar, lo más curioso es que Gabriel parecía que tampoco le importaba lo más mínimo, solo estaba como… fascinado.

Estábamos por salir de la sala y nos dirigíamos a las escaleras eléctricas para poder reencontrarnos con Jennifer y con Alan, Gabriel estaba con su bandeja de comida que ya estaba por tirarla en el bote de basura, por lo que yo estaba encontrando mi celular para hablarle a Jennifer.

-¡ESPERA!-me gritó desesperado-¿Qué haces?

-Estoy por marcar a Jennifer para avisarle que ya salimos del cine.

-¿tan pronto? ¿Qué no podemos recorrer un poco la plaza?-lo decía un poco nervioso

-Pero es que ya está oscureciendo, no creo que sea una buena idea, pueda que…-de pronto sentí como su brazo se cruzo entre mis hombros, en ese instante no pude terminar mi frase, solo estaba sintiendo como ese brazo me hacía sentir de los más delicioso que pude haber sentido antes.

-¡Vamos!, no vamos a tardar mucho-cada vez que hablaba su brazo me apretaba más fuerte-es que la verdad opino que el cine no fue una buena idea para poder haber discutido algo ¿no crees?

-¿y por qué quieres saber de mí? ¿Por qué ahora?-empecé a sentir un poco de duda.

-No lo sé, pero supongo que es una buena ocasión para hacerlo.

-¡Esta bien!, ¿A dónde quieres ir?

-Solo camina- me dirigió su brazo hacia la salida del cine.

Estábamos recorriendo por toda la plaza, mientras toda esa luz que proyectaba la luna, hacía que todas luces fueran como pequeñas estrellas que invadían por toda las flores que estaban en nuestro alrededor eran tan hermosas que cuando miraba sobre el rostro de Gabriel, el lucía como un pequeño príncipe de los que siempre aparecen en los cuentos de hadas, era tan irreal sus facciones de su rostro que me hacían sentir un poco intimidado por toda la belleza que asechaba en él.

-¿Y desde cuando fuiste su amigo?-se dirigió hacia a mí con un pequeño susurro que apenas pude distinguir lo que dijo.

-¿De Jennifer?, no mucho, fue cuando entre en la preparatoria, ¿puedes creer que ya hayan pasado los tres años?

-Sí-suspiro-fue tan rápido, creo que extrañare cada momento que pase por toda la escuela, las fiestas, los amigos, supongo que hasta de las clases-alzo una pequeña carcajada. -¿y tú? ¿Qué extrañaras de la escuela?

-Supongo que lo mismo, solo que la verdad no he disfrutado del todo bien en la prepa. -quise esforzarme para que no me sonara un poco malhumorado.

-¿Y eso? ¿Puedo saber el por qué?-se acerco un poco mas hacía a mí.

-Es que…-de pronto me detuve en la pequeña caminata que hacíamos entre Gabriel y yo- mira, es difícil que una persona en la que ponga atención en la clases, o el que cumple con los trabajos, pueda formar una relación social con los demás, ¿me explico?

-No puedo entender perfectamente a lo que te refieres.- empezó alzar las cejas poco a poco

-Digamos que, yo soy… por decirlo que soy…

-¿nada sociable?- intervino.

-Podría ser algo así, pero a mí me gustaría decirlo como “extraño” , bueno a lo que te decía es que es difícil relacionarse con los demás porque lo ven como aburrido, sin nada que decir, el chico al que siempre lo ves con libros-después sentí como mi corazón palpitaba muy rápido, como si en verdad lo podía sentir muy a fondo todo lo que sentía, en verdad todo lo que decía me afectaba, creo que hasta sentía que una lagrima salía de mis ojos.

-Entonces- inquirió su postura- ¿la gente te ve así?

-Sí-suspire muy alto mientras trataba de ver hacia el cielo oscuro, hacia las estrellas que aun seguían iluminando toda la plaza.

-¿Sabes?-después me agarro de hombro dirigiéndome hacia unos pequeños asientos que estaban al lado del jardín-No creo que tú seas el chico aburrido al que todos piensan, en verdad, creo que me pareces genial, eres alguien a quien puedes platicar si aburrirte por nada del estilo, no puedo creer que la gente piense eso de ti. –empezó arrinconarse hacia a mí, como si sus palabras en realidad expresaban lo que el mismo sentía, todo lo que decía tenía un cierto sentido para mí.

-Gracias-le dije mientras trataba poder tranquilizarme, cuando de pronto como la lágrima recorría por toda mi cara hasta llegar al suelo y la gota de lágrima que choco contra el suelo hizo que él se incorporara en mi cara.

Pareciera que todo ese pequeño tiempo que pasamos entre él y yo, era de una forma tan agradable que me hacia sentir como si no existiera nada como si en verdad solo estábamos él y yo y eso me hacía sentir maravilloso, quería seguir estándolo así y que nunca acabará, quería estar con él, en verdad lo quería y veía como sus pequeñas pupilas se abrían mas y mas, y como sus latidos igual se hacían más rápidos, no entendía lo que pasaba, pero eso me hizo sentir un poco irreal y dulce. Aun no sabía cuánto tiempo había pasado pero aun así nosotros aun nos quedábamos mirando, el uno para el otro, como si en verdad sentíamos una cierta conexión, de pronto cuando estuve por limpiarme mis ojos él se incorporo hacia a mí, pero de un modo diferente después tomo su brazo hacia mis hombros como si intentara abrazarme, ¿en verdad mi lagrima es para tanto como para que él me abrazara?, y fue cuando él me empezó a mirarme a los ojos de nuevo, no tuve tiempo para reaccionar, solo sé que intentaba descifrar con su mirada del porque hacia todo esto, quería tener una explicación, pero mi mente no pensaba, aun estaba aturdido por el abrazo que él me estaba dando.

-¡Así que están aquí!-hablo Jessica sorpresivamente atrás de nosotros.

-¿Y cómo les fue la película?-me levante tan rápido que hizo que Gabriel tardo en levantarse.

-Fue toda cursi-el gesto de Jennifer fue desagradable cuando se dirigió a Alan-¿verdad?

Pero Alan no respondía solo estaba viendo a Gabriel de una forma diferente

-Es mejor que nos fuéramos, ya es muy tarde-intervino Gabriel.

-Sí, es mejor-respondí después de que pude ver como Alan aun así seguía viendo a Gabriel de forma furiosa.

-¿Te irás conmigo Alan?-Jennifer empezó a acariciar el rostro de Alan de manera que él volteara.

-No, es mejor que vayas con tu amigo-me dirigió con una mirada de disgusto.

-Está bien-hablo Jessica de forma que no sospechaba nada entre sus miradas.

-Bueno entonces nos vemos en la escuela-hablo Gabriel inquiriendo una pequeña sonrisa.

-Sí se cuidan los dos-hablo Jennifer con una sonrisa muy alta.

-Ya vámonos-hablo Alan mientras él se ponía a espaldas de nosotros.

Jennifer y yo estábamos esperando un taxi hasta que ella me empezó a habar de manera que me contagiaba su alegría.

-fue tan romántico-poco a poco pareciera que se iba desmayar en medio de la calle.

-¿En serio? Pareciera que Alan no estaba del todo feliz.-le dije.

-No es que Alan al parecer tiene otros asuntos, pero en todo el tiempo fue muy dulce conmigo ¿y tú qué tal? ¿Es buena onda Gabriel?-me empezó a preguntar de manera que quería sacar mucha información sobre él.

-Es muy aburrido ¿sabes?-mentí-creo que nunca podría ser su amigo y no lo desearía que lo fuera.

-Que lastima-su alegría se desvanecía-creí que era un chavo genial.

-Un chavo genial….-suspire- si eso creí.